Alicante celebra la Semana Santa con la pasión como símbolo de Santa Cruz
La cofradía del Cristo del Divino Amor y Virgen de la Soledad Coronada ‘La Marinera’ ha dado un paso significativo en su tradición procesional al incorporar, por primera vez, las imágenes de Jesús Consolado y el Cristo de la Sangre. Este acontecimiento marca un hito en la historia de la cofradía, que busca enriquecer su legado y ofrecer a los fieles una experiencia más completa durante las celebraciones religiosas.
Una nueva etapa para la cofradía
La decisión de incluir estas nuevas imágenes responde a un deseo de revitalizar la devoción y atraer a un mayor número de participantes a la procesión. La cofradía ha trabajado arduamente en la preparación de este evento, asegurando que cada detalle esté cuidadosamente planificado para honrar la solemnidad de la ocasión. Las imágenes, que poseen un profundo significado espiritual, serán presentadas en un ambiente de recogimiento y respeto, reflejando la importancia de la fe en la comunidad.
La incorporación de Jesús Consolado y el Cristo de la Sangre no solo representa un enriquecimiento visual de la procesión, sino que también simboliza la unión de diferentes tradiciones dentro de la misma cofradía. Este acto de integración busca fortalecer los lazos entre los miembros y fomentar un sentido de pertenencia entre los devotos.
Preparativos y expectativas
Los preparativos para la procesión han incluido la restauración de las imágenes y la elaboración de un itinerario que permita a los asistentes disfrutar de cada momento de la celebración. La cofradía ha convocado a sus miembros y a la comunidad en general para participar en los ensayos y actividades previas, asegurando así que todos estén involucrados en este nuevo capítulo.
Las expectativas son altas, y se espera que la participación de los fieles sea masiva. La cofradía ha hecho un llamado a la comunidad para que se una en este evento, resaltando la importancia de la fe y la tradición en la vida cotidiana. La inclusión de estas imágenes es vista como una oportunidad para renovar el compromiso espiritual de los asistentes y fortalecer el sentido de comunidad.


