Los relojes más extravagantes y deslumbrantes de Watches and Wonders 2026
La edición anterior del Watches and Wonders se llevó a cabo en un entorno de caos geopolítico, marcado por la bomba arancelaria de Trump que generó agitación en la industria relojera suiza. Para el 2026, el panorama sigue siendo complejo. La recesión que ha impactado a los relojeros suizos en los últimos dos años persiste, y el sector continúa buscando su camino en un mundo donde el interés chino se mantiene bajo y un mercado secundario en auge se convierte cada vez más en la opción preferida para los compradores desalentados por el constante aumento de los precios minoristas.
A pesar de esto, todo indica que Ginebra cumplirá con las expectativas. La edición de 2026 se perfila como la mayor reunión de relojeros organizada en la ciudad, destacando especialmente el regreso de Audemars Piguet, que no ha participado en el evento desde 2019.
El 2026 es un año de aniversarios de relojería
Patek Philippe celebra el 50 aniversario del Nautilus, mientras que Tudor conmemora su centenario. El evento más esperado es el centenario de la caja Oyster de Rolex, que dio origen al primer reloj de pulsera impermeable de producción masiva en 1926. Además, el Rolex Day-Date también cumple 70 años este año; fue presentado en 1956 como el primer reloj en mostrar el día y la fecha completos, brindando a la marca de relojes de lujo más grande del mundo dos ocasiones significativas para celebrar.
Como es habitual, los relojes destacan por sí solos. A continuación, presentamos nuestras selecciones favoritas de la feria hasta el momento, y actualizaremos esta lista a lo largo de la semana a medida que descubramos más relojes de WIRED.
Reloj de Aviador Venturer Vertical Drive
El Venturer Vertical Drive es el primer reloj de IWC diseñado desde cero para vuelos espaciales tripulados. No se trata de un reloj de piloto terrestre modificado, sino de un instrumento creado específicamente en colaboración con Vast, la empresa responsable de Haven-1, la primera estación espacial comercial del mundo.
El desafío que aborda es práctico. Los astronautas no pueden accionar fácilmente una corona con guantes de actividad extravehicular (EVA), por lo que IWC la ha eliminado por completo. Un bisel giratorio, que está en proceso de patente, gestiona todas las funciones (dar cuerda, ajustar la hora y cambiar entre las dos zonas horarias mostradas) mediante un ingenioso sistema de embrague denominado Vertical Drive. Un interruptor basculante en el lateral de la caja permite alternar entre los modos.
La elegante esfera negra, reducida a lo esencial para evitar reflejos de luz, muestra dos horas más una escala de 24 horas, lo cual es imprescindible en órbita, donde se experimentan 16 amaneceres al día. Todo esto es impulsado por un nuevo calibre de fabricación propia con una reserva de marcha de 120 horas.



