Tiempo seguro para disfrutar del sauna
Una sesión de sauna, ya sea tras un entrenamiento o como parte de un día de spa, puede ser una excelente manera de relajarse y mejorar el bienestar. Este ejercicio aeróbico pasivo puede incrementar el ritmo cardíaco, la temperatura corporal y el gasto cardíaco, ofreciendo beneficios similares a los del ejercicio moderado, todo mientras se está sentado en el calor y evitando el contacto visual con el extraño de enfrente.
La duración de la estancia en un sauna depende de varios factores, como el tipo de sauna, la temperatura, la forma física, el estado general de salud y el nivel de hidratación. «Es importante tomarse el tiempo necesario y conocer los propios límites», aconsejan los expertos.
Beneficios para el cuerpo y la mente
El sauna puede ser un deleite para los amantes del calor y un verdadero desafío para quienes no lo son. Los beneficios del sauna finlandés tradicional son profundos y están arraigados en tradiciones antiguas, siendo una de las prácticas de longevidad más accesibles hoy en día. Asistir a un sauna puede mejorar la circulación y fortalecer la función cardiovascular. Incluso se sugiere que podría ayudar a disminuir el riesgo de Alzheimer.
Una técnica efectiva para maximizar los beneficios de una sesión de sauna es la terapia de contraste, que combina la exposición al frío y al calor. «Esta práctica implica alternar entre un sauna y una cámara de crioterapia o una inmersión en frío», explica un experto. «Este cambio drástico de temperatura entrena los vasos sanguíneos para que se contraigan y dilaten de manera efectiva, lo que estimula la circulación, reduce la inflamación y mejora la recuperación. Es una forma extraordinaria de activar los sistemas curativos naturales del cuerpo y de lograr claridad mental, funcionando como un tipo de reinicio».
Nivel de forma física y uso del sauna
El tiempo que se puede pasar en un sauna, o en cualquier terapia de calor o frío, varía según el nivel de forma física y el estado general de salud. «Cuanto mejor sea la condición física, es probable que se tolere mejor el calor», indica un investigador y fisiólogo. Un estudio en el Journal of Science and Medicine in Sport sugiere que la asistencia regular a saunas puede contribuir a mejorar la forma física. «Este estudio analizó cómo el uso del sauna tras el ejercicio afecta el rendimiento de resistencia en corredores de fondo masculinos», señala el investigador.
Durante un periodo de tres semanas, los participantes que utilizaron el sauna después de entrenar mostraron mejoras significativas en su rendimiento, incluyendo un mayor tiempo hasta el agotamiento y un aumento en el volumen sanguíneo, lo que sugiere una adaptación beneficiosa para los atletas de resistencia. Aunque la genética puede influir en la tolerancia al calor, los seres humanos tienen la capacidad de adaptarse a su entorno. Con una exposición más frecuente al calor, se puede aumentar la resistencia a este.
Sin embargo, el uso del sauna no es adecuado para todos. Si tienes problemas cardíacos, renales, de presión arterial o respiratorios, o si estás embarazada, es recomendable evitar el sauna. Si existe alguna duda, es mejor consultar a un médico. Además, independientemente de la experiencia en el sauna, si se experimentan mareos, náuseas o incomodidad, es crucial salir de inmediato para evitar el sobrecalentamiento o la deshidratación.
Sauna tradicional frente a sauna de infrarrojos
El tiempo que se pase en un sauna también depende del tipo, ya sea un sauna seco tradicional, uno de infrarrojos o uno de vapor. La temperatura del sauna es un factor importante, ya que a mayor temperatura o humedad, menor será el tiempo que se podrá permanecer en él.
Las dos opciones de sauna más comunes son el sauna seco tradicional de estilo finlandés, que opera a altas temperaturas y baja humedad, entre 70 y 100 grados centígrados (160 y 200 grados Fahrenheit). Una sesión típica puede durar de ocho a diez minutos y se recomienda utilizarlo de tres a cuatro veces por semana para beneficios generales de salud y relajación. Pure Saunas aconseja limitar la sesión a 20 minutos, ya que un tiempo mayor puede provocar deshidratación o sobrecalentamiento.



