Razones por las que resulta complicado reparar bicicletas eléctricas

Razones por las que resulta complicado reparar bicicletas eléctricas

Si le preguntas a cualquier propietario o gerente de una tienda de bicicletas si reparan bicicletas eléctricas (ebikes), obtendrás una interesante variedad de historias.

Un propietario de una tienda de bicicletas en Aurora, Colorado, relata una experiencia impactante: «Conozco a un tipo que perdió un dedo trabajando con bicicletas eléctricas». Este incidente ocurrió cuando un mecánico se desgarró los tendones de la mano al accionar accidentalmente un sensor de cadencia, lo que provocó que la rueda girara sin control, a pesar de que el motor y la batería estaban desconectados.

Debido a estas experiencias, ahora hay un mensaje en el buzón de voz de la empresa que informa a los clientes que la tienda no reparará ninguna ebike sin la certificación UL 2849 de terceros, que es el estándar de oro que garantiza que todo el paquete de una bicicleta eléctrica, desde la transmisión eléctrica hasta la batería y el sistema de carga, ha sido probado a fondo.

Desafíos en la reparación de ebikes

Gran parte del problema de reparar las ebikes radica en que un número sorprendente de vehículos eléctricos que se venden como tales no son, de hecho, ebikes. Según un grupo independiente de defensa de los usuarios, una bicicleta eléctrica se define como un vehículo eléctrico de baja velocidad que “se asemeja mucho a las bicicletas tradicionales en cuanto a equipamiento, características de manejo, tamaño y velocidad”.

En 46 estados de EE. UU., todas las ebikes se clasifican en clases 1, 2 o 3, dependiendo de la velocidad máxima asistida por el motor y de cómo están propulsadas. Sin embargo, muchas bicicletas eléctricas que se venden en línea son mucho más potentes que la velocidad máxima de 45 kph permitida en una ebike de clase 3, funcionando más como un ciclomotor o incluso una motocicleta.

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Responsabilidad y seguridad

«Ese es realmente el centro del problema», afirma un gerente de una tienda de bicicletas de alta gama en Duluth, Minnesota. «Una vez que sales de las tres clases, te encuentras con un montón de piezas y equipos que no forman parte de la industria de la bicicleta». Reparar una bicicleta eléctrica también puede involucrar al taller en complicaciones de responsabilidad civil. Las tiendas de bicicletas pueden ser consideradas responsables si, por ejemplo, inflan una llanta de un vehículo eléctrico y el ciclista se lesiona posteriormente.

Las lesiones relacionadas con las bicicletas eléctricas han aumentado más de un 1,020% a nivel nacional entre 2020 y 2024, según datos de hospitales, lo que subraya la seriedad del asunto. En la mayoría de los estados, si la bicicleta no se ajusta al sistema de clasificación de clase 1-3, es probable que el seguro de la tienda quede sin efecto. El problema radica en que “no regulamos a nivel nacional qué es una bicicleta eléctrica. Lo que es legal aquí puede no serlo en otro lugar”. Trabajar en una bicicleta no regulada es comparable a reparar un vehículo de alta gama sin las certificaciones adecuadas.

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